NTICS Y EVALUACIÓN

sábado, 21 de junio de 2014

ROJO, AMARILLO, VERDE Y MIL COLORES MÁS. CIERRE DEL MÓDULO 3


En un mar de colores...voy hacia mi auto-evaluación recurriendo a las fuentes bibliográficas y pensando en mi práctica docente.

Cuando analicé las propuestas de trabajo para este cierre, lo primero que me pregunté fue ¿por qué un semáforo? Con el transcurso de la lectura de los trabajos, esa imagen me ayudó a ubicarme para reflexionar sobre mi hacer cotidiano con mis alumnos y, de allí en más, pensar en una evaluación de la evaluación misma y de lo que significa una rúbrica, su diseño y qué nos aporta trabajar con ella.


Semáforo en rojo


Quod imperitia peccavit, culpam esse


Esta expresión latina usada todavía en derecho, realmente me impactó. Transcribo a continuación su significado:

"Responsabilidad civil de aquel que, en el ejercicio de su profesión se comporta de manera negligente, sin la competencia y pericia que su arte u oficio demanda".

Esta frase encabeza el inicio del libro "La evaluación de competencias en la educación superior. Las rúbricas como instrumento de evaluación", coordinado por Karmele Buján Vidales, Itziar Rekalde Rodríguez y Pello Aramendi Jáuregui. (2011) ISBN: 978-84-676-5764-7. 

Su análisis se muestra en REDU (Revista de Docencia Universitaria, Vol. 12 (1), Abril 2014, 471-473. ISSN: 1887-4592).

Comprendo entonces, lo expuesto por Camilloni en su artículo "Las apreciaciones personales del profesor" en cuanto a las causas de los errores cometidos a la hora de evaluar a un alumno y en consecuencia, las características que debe reunir el docente desde su rol como evaluador.

A través de la experiencia recogida a lo largo de este curso, he tomado conciencia de que nunca evalué a un alumno en forma oral. Me pregunto entonces, ¿podría responder a todas esas características que menciona Camilloni? Fundamentalmente, me preocupa la siguiente:
  • Desde lo funcional, mantener la atención durante largo tiempo, poseer poder imaginativo
No lo sé. Es para pensarlo...Para mí, se encendió la luz roja del semáforo.

Tampoco he trabajado nunca con rúbricas en el amplio concepto analizado en este curso. Lo mío ha sido siempre algo intuitivo que me ha llevado desde lo moral, lo afectivo y también la intracepción, según Camilloni, por un camino adecuado en la evaluación, siempre escrita, de mis alumnos.

No obstante, debo reconocer que he aprendido desde la teoría a darle forma de contenido disciplinar a mi intuición. De todo el tratamiento acerca del tema que proponen Andrade ("Comprendiendo las rúbricas") y Díaz Barriga ("La evaluación auténtica centrada en el desempeño: Una alternativa para evaluar el aprendizaje y la enseñanza"), me resulta un aporte muy valioso el hecho de compartir con el alumno la construcción y validación de esta herramienta.

Muchas veces he pensado a la hora de ser evaluada como docente en los concursos para regularizar mi cargo, qué bueno sería conocer previamente los criterios de evaluación adoptados por el jurado de turno para poder comprender decisiones que señalan rumbos a seguir, muchas veces no del todo claras.

Al margen de esta opinión personal, apareció una luz roja en la construcción de mi primera rúbrica cuya URL aparece en la entrada anterior de mi blog (Mi primera rúbrica).

La selección de los criterios, tarea difícil por cierto así como lograr una interrelación adecuada entre los distintos niveles de calidad según lo muestra Díaz Barriga, me alertó acerca de la necesidad de tomarse el tiempo necesario, no sólo para la construcción de la rúbrica sino para lograr además, una validación consensuada con los alumnos.

Para cerrar la luz roja de mi semáforo, transcribo del trabajo de Camilloni lo que propone Piobetta: 

"El arte de examinar importa cualidades muy diferentes de aquellas que requiere el arte de enseñar. Se puede ser un excelente profesor sin ser por eso un buen examinador".


Semáforo en amarillo

La mayor parte del tiempo, fuera del entorno que nos ofrece este curso y en ejercicio de mi profesión como docente universitaria, el semáforo permanece en amarillo.

Permanentemente me hago la siguiente pregunta respecto del acto de evaluar: ¿Será posible instrumentar una evaluación auténtica de los aprendizajes en los términos de Díaz Barriga, que nos permita acompañar al alumno durante su formación y poder así evaluar su rendimiento?

Respecto de las rúbricas: ¿Seríamos capaces de poner de manifiesto nuestros criterios de evaluación y exponerlos a consideración de nuestros alumnos para su valoración antes de llevar a cabo la evaluación? ¿Podríamos llegar a flexibilizar nuestro pensamiento a tal punto?


Semáforo en verde

El proceso de cambio iniciado sin lugar a dudas, está. Va lento...muy lento. Pero, veo con sorpresa que generalmente, la gente con experiencia y madurez alienta a los jóvenes novatos a seguir adelante, pidiendo sobretodo no dejar de lado lo humano. Considerar sólo lo novedoso y útil que aportan las nuevas tecnologías, a mi criterio no basta.

Personalmente, rescato como una luz verde promisoria que redundaría en mi propia formación la construcción de rúbricas y el análisis de su diseño...para empezar.

Les dejo a consideración dos sitios que me parecen adecuados tener en cuenta para mi semáforo en verde. Ellos son los siguientes:

http://www.eduteka.org/proyectos.php/1/5984

PRESENTACIÓN: Evaluación formativa con e-rúbrica: aproximación al estado del arte

Y...para cerrar este módulo con todo lo aprendido hasta el momento, vuelvo sobre el artículo de las apreciaciones del profesor de Camilloni con su pensamiento acerca de la evaluación.

EVALUAR: No se trata de una tarea opcional. Forma parte de la labor cotidiana del profesor y es uno de los pilares de la acción educadora. En ella se pone en juego su ética profesional y se manifiestan todas sus cualidades personales.

Mi semáforo en verde queda funcionando a toda luz...



8 comentarios:

  1. Hola Ana me encantó encontrarte comentando mis semáforos!! La falta de tiempo hizo que aflojara en mis visitas,Pero heme aquí disfrutando de tus reflexiones..
    Es tan diferente lo que enseñás ...yo he declarado públicamente que en mi materia jamás tomaría examen y vos lo contrario te basas en ellos. Imagino tendrás tus métodos de evaluarlos en el día a día dando ese empujoncito que el alumno necesita para no correrse de la senda que llevará a tus objetivos.(te he leído en otros que comentas tareas con colaboradores) En cuanto a las rúbricas sacando el velo a los criterios de evaluación siempre lo hice ,no porque lo supiera sino porque alguna vez encontré ese estratégico camino para solidificar el conocimiento entre los alumnos que pudieron verlo. Siempre lo hacía oralmente. Esta semana les presentaré un punteo de categorías en un formulario -que publiqué en mi blog-que cumplirá con ello . Lástima no haberme dado cuenta en esta vorágine de lecturas y tareas de que estaba al comienzo en encuadre la nuestra!!!
    Buen complemento leer tus trabajos!!!
    Gracias por leer mi blog!!

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  2. Hola María Elena!!

    Está buenísimo esto de leernos!! Lástima la falta de tiempo, por favor!! Se pasa volando...

    Qué suerte poder implementar algo de lo aprendido con tus alumnos!! Probar y analizar los resultados. En mi caso, es un poco más difícil. Como lo pongo de manifiesto...el proceso de cambio va lento.

    Sí, estoy agradablemente sorprendida con las rubricas. Las pondré en práctica, ni bien pueda...

    Por último...es cierto. Nuestras asignaturas son muy diferentes a la hora de analizar el rendimiento de nuestros alumnos. Lo digo como alumna que pasé por las mismas instancias que mis alumnos y como docente desde hace rato ya, necesitamos como apoyos parciales darnos cuenta si vamos entendiendo paulatinamente clase tras clase. La cantidad de alumnos y de contenidos a estudiar ha sido siempre y lo es también en la actualidad, elevada. Lo que puedo decir a favor, es que siempre se ha tratado de ser lo más justo y equitativo posible con todos los alumnos.

    Como siempre, mil gracias!! por seguir compartiendo...

    Un abrazo...

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  3. Hola Ana
    Como siempre un placer leerte!
    Creo que no tenés que castigarte, lo digo por tu semáforo rojo.Es muy interesante lo que plantea Camilloni y de hecho creo que en alguna todos medida hemos padecido de alguna manera tanto la sobreestimación, como la subestimación siendo estudiantes. Pero en una materia como química orgánica, donde las opciones de respuestas correctas son generalmente únicas, se dificulta éste hecho. Quizá donde se pueda dar es en las actividades en el salón de trabajos prácticos, sin embargo no creo que te influya (como es tu miedo a la hora de calificar). Con respecto a los exámenes orales (y ahora hablo como ex alumno de la materia...y muy ex alumno porque fue hace muchísimo tiempo, jajaj), no creo que te resulte fácil evaluar en un examen oral, por las características de la materia. Creo que pesaría mucho el estado de ánimo del estudiante, que en un escrito pueda tomarse tiempo para leer con cuidado las consignas pero en un oral se sentiría doblemente presionado.Eso si, comparto la necesidad de tomarnos un tiempo para evaluar el proceso y autoevaluarnos en el proceso, conclusión que agregaría de Diaz Barriga.
    Compartimos muchísimas cosas, y lo bueno es quede cada una podemos aprender todos.
    Seguimos en contacto
    Alejandro

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  4. Muchas gracias nuevamente!!

    La frase de Piobetta me pegó fuerte, ¿sabés? Nunca me lo había puesto a pensar y el trabajo de Camilloni es movilizador, sin duda. Pero también es cierto; hay asignaturas como las nuestras en donde no es tan sencillo innovar sin que se tergiverse el sentido de lo modificado. Aunque con insistencia y mucha prudencia uno puede ir pensando en alguna modificación.

    Bueno...nos vamos acercando casi al final. Creo que nos llevamos mucho material y muy buenas experiencias de intercambio. Si bien nos falta todavía una parte muy difícil de integración para llevar adelante y seguiremos contactándonos por dudas y demás, creo que será necesario llamarnos un poco a la calma para poder pensar y analizar en consecuencia en qué medida el aprendizaje nos ha seguido transformando...

    Gracias por seguir compartiendo.

    Un abrazo.

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  5. Hola Ana,

    Tu semaforo rojo resume la complejidad del tema ya que como sabemos no es nada sencillo evaluar, creo que la utilización de rúbricas entre otras cosas al minimizar la subjetiviad en la calificación nos permite utilizarla como una buena herramienta y así creo que nuestros temores disminuirian.
    Por otra parte,en mi opinión conociendo tu asignatura, no creo que la evaluación oral resulte más amigable a la hora de evaluar sobre todo por su parte práctica, pero lo cierto es que la bibliografia que tuvimos en nuestras manos hacen "ruido", nos hace pensar y replantear nuestras prácticas y eso es muy motivador desde ya.
    Lo bueno es que nos deja pensando en lo que podemos cambiar, que no es poco.
    Otra cosa que me deja pensando es la frase que transcribiste de Piobetta, no había reparado en las condiciones que debía tener el examinador.
    Muy buenas apreciaciones para este semáforo de cierre de módulo tres.
    Invita a seguir reflexionando.
    Un placer!








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  6. Muchas gracias Roxana!!

    La comprensión de mis pares en este curso me ayuda a seguir reflexionando sobre mi función docente. Como todos nosotros, siempre comprometida con mis alumnos y sus procesos de aprendizaje o sea, comprometida conmigo en principio y con todo mi grupo de trabajo en FFyB con el que comparto plenamente todas mis inquietudes.

    Es cierto; cómo el aporte de la bibliografía te moviliza!! Hay autores que te llegan a tus fibras más íntimas de sensibilidad. En este módulo, Camilloni y sus apreciaciones personales del profesor, caló en lo más hondo de mis emociones. No podía creer lo que estaba leyendo...realmente, valió la pena leerlo y volver sobre el, una y otra vez.

    Seguimos adelante y un gusto haberte saludado, Roxana.

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  7. Hola Ana!
    Aquí me encuentro leyendo tu cierre del modulo tres, me parece muy interesante como vas citando a algunos de los autores que leímos, se nota que has hecho un buen uso de la bibliografía planteada en este curso.
    Todas tus luces invitan a seguir pensando, pero sin duda me quedo con tu luz verde con respecto a cambio y tus aportes de esos dos sitios, ya estoy navegando hacia ellos.
    Muchas gracias por todos tus aportes!
    Un cariño.

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  8. Gracias Giselle!!, por leer mi cierre del Módulo 3.

    Seguramente seguiremos creciendo como personas y docentes con el trabajo final que propone el curso. Todos nuestros aportes son valiosísimos porque nos muestran distintas perspectivas, todas ellas perfiladas hacia el alumno, sus procesos de aprendizaje y, en definitiva la valoración de su rendimiento.

    Y, mientras tanto...nosotros como docentes, seguimos también nuestro camino de formación y de continua actualización.

    Un abrazo y nos mantenemos en contacto...

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