NTICS Y EVALUACIÓN

miércoles, 9 de julio de 2014

SÍNTESIS FINAL Y...ALGO MÁS

Breve Introducción

Enseño una disciplina científica, Química Orgánica, en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires. Mis alumnos son cursantes del segundo año de las carreras de drado de Farmacia y Bioquímica. Primer año de cursada en la facultad con Química General e Inorgánica como materia previa del cuatrimestre anterior más todo lo estudiado en la cursada de Química del CBC en el primer año de carrera universitaria.

Mis alumnos cursan el primer nivel de la asignatura completando en un segundo nivel lo básico y elemental de la disciplina. Estos conocimientos son los previos para encarar olas cursadas de materias más proyectadas hacia las profesiones mencionadas previamente: Química Biológica, Química Medicinal, Farmacología, Toxicología, entre otras. 
La química orgánica es una disciplina difícil para el alumno totalmente novato en su manejo. Si bien es necesario entrenar la memoria para el aprendizaje de ciertos contenidos, pienso que aún así es necesario desarrollar estrategias para estudiarla desde el primer día. Lo he hecho así como alumna que fui de la misma casa y lo sigo haciendo así, aún hoy como docente que soy, en la misma casa. Lo científico es así. Estrategias para memorizar, estrategias para razonar, estrategias para relacionar y poder así ir construyendo conocimiento...desde lo tradicional, el punto de partida.

Hasta aquí he tratado de contestarme ¿qué enseño?, ¿dónde enseño? y ¿para quiénes enseño? Y esto me da pié para tratar de seguir contestándome ahora, para qué, por qué y cómo enseño una disciplina científica, corazón y mente de dos de las profesiones relacionadas con el área de la salud. Entonces, ¿cómo la enseño? Con el corazón y con la mente: cada uno de nosotros como ser vivo, somos química orgánica de base. Nuestros genes son química orgánica desde su estructura, cada una de nuestras funciones vitales tienen una base orgánica, nuestros alimentos son química orgánica la mayoría de ellos, nuestra vestimenta es química orgánica, nuestro entorno está constituido en su mayor parte por elementos con base orgánica...hasta somos capaces de pensar y de sentir por la química orgánica. Y...ni que hablar cuando enfermamos; los medicamentos que tomamos para restablecer nuestra salud son química orgánica.
O sea, ¿por qué la enseño? Porque me gusta compartir con mis alumnos mediante el estudio lo que nos caracteriza y, ¿para qué la enseño? Para que mis alumnos comprendan en definitiva por qué la vida y la muerte son sinónimos esencialmente de transformación orgánica.

El eje de mi portfolio: Mi evaluación mediada por las TIC, me autoevalúa

Cuando decidí tomar como eje de este trabajo un ejemplo de evaluación que tomo a mis alumnos, transformarla en formulario, construir su rubrica y a través de esta actividad reconstruir lo aprendido y comprendido en este curso como para empezar, sabía que el camino no iba a ser sencillo.

Manos a la obra!!, me dije y elegí el tema. Los contenidos a ser evaluados teniendo en cuenta el perfil de mis alumnos son más que cruciales en la formación a futuro de cada uno de ellos. Son temas difíciles, complicados y ellos se sienten abrumados con tanta información que con mucho esfuerzo logran, no todos, procesar. 
Y...mientras tanto, yo sigo con mi tarea pensando ahora en la bibliografía consultada y volviendo a mi evaluación, trato de analizar las preguntas, cómo transformar algo tan árido como lo es la química y pienso en hacer una presentación y...allá voy!! Intentando hacerla lo más sencilla y contundente posible porque sé que algunos de mis compañeros de curso, saben de qué estamos hablando, pero...otros, no. Entonces, lograr una accesibilidad medianamente pareja para todos, no es fácil. En este intento, ya aprendí a simplificar y pasé mi evaluación a modo formulario pero, no puedo evitar las fórmulas. Sigamos...la rubrica de mi evaluación puede llegar a ser más liviana...pensé. Pero...no. También tiene el sello de lo químico. Es inevitable!!

Pero, creo yo que lo común que sí puedo compartir con todos mis colegas es haber podido mediante la colaboración entre todos, concretar el desarrollo de este curso. Me llevo bibliografía de autores que me han enseñado, algunos de manera más directa y llana que otros, aspectos de la evaluación de los aprendizajes desconocidos para mí. El primer módulo fue revelador en ese aspecto mostrándome lo vulnerable que somos como docentes y nuestra función de evaluar. No había tomado conciencia se tal proyección en la sociedad a la que nos debemos como formadores de profesionales. El aporte de las tecnologías se muestra como un medio promisorio que nos permite transitar esta nueva era de las comunicaciones y la información que ya hace casi tres décadas convive con nosotros.

El segundo y tercer módulo quizás más relacionados con el eje de mi portfolio, me permiten llevarme las sensaciones más caras relacionadas con mi función docente. Pensar en la evaluación como el instrumento que nos muestra en todo nuestro potencial como personas desde lo ético y lo moral, me emociona a tal punto de generar un nudo en mi garganta. Y de allí en más...haber hecho un repaso de las habilidades de pensamiento, pensar en la comprensión de mis alumnos como la aspiración más anhelada del proceso de enseñanza y de aprendizaje y validar con ellos los criterios del docente a la hora de decidir la naturaleza de su rendimiento, son hitos que marcan la lectura de los autores presentados.

Respecto del cuarto módulo, me llevo la posibilidad de haber planificado este trabajo y mi auto evaluación.

Como para ir finalizando esta síntesis, les muestro el siguiente enlace:


Mi aula cotidiana

Si bien no dejo de reconocer que todo es posible si uno por lo menos lo intenta, no puedo menos que recordar lo que un docente, profesor de una de las materias de la Carrera Docente de mi facultad, me dió a entender un día: la docencia es una hermosa utopía.

¿Por qué este recuerdo? En cierta forma tiene que ver con la popplet presentada y hecha por mí de forma totalmente inconsciente. Si la observan bien verán un predominio de contenidos disciplinares que llevo dentro de mis neuronas y que aflora...por más que no quiera. Pienso cómo usarán mis alumnos esos contenidos. ¿Qué procesos cognitivos se desarrollarán en sus mentes para tratar de llegar a la comprensión genuina? ¿Llegarán? Yo, mientras tanto en mi aula cotidiana sigo tratando...de allanarles el camino. Pero, no evalúo el proceso tal y cómo me gustaría hacerlo.

No obstante, sigo pensando al igual que mi profesor: la docencia es una hermosa utopía...digna de ser vivida.